
Un tremendo ataque de perros asilvestrados dejó a más de 120 corderos muertos
Un grave ataque de perros asilvestrados provocó una de las peores pérdidas registradas en la Misión Salesiana Nuestra Señora de la Candelaria, en Río Grande. Según confirmaron desde la institución, más de 120 corderos murieron y otros 50 o 60 animales resultaron gravemente heridos, algunos con escasas posibilidades de recuperación.
Mauricio Hoyos, administrador de la Misión Salesiana, explicó en Info 3 Noticias, que el ataque se habría producido durante el fin de semana. “Todavía estamos terminando el recuento porque no hemos logrado levantar todos los animales del campo, pero hasta ayer superábamos los cien y estimamos que van a ser más de 120”, señaló.
El hecho fue detectado tras recorridas habituales por el predio, luego de que docentes y alumnos advirtieran la presencia de perros en la zona días antes. “Cuando uno ve perros empieza a estar más atento, y al día siguiente nos encontramos con los animales muertos. No los matan para comer, los matan y los dejan”, describió Hoyos.
La pérdida no sólo es económica. La producción ovina forma parte central del proyecto educativo de la institución, orientado a la enseñanza agropecuaria. “Esto impacta en lo productivo, pero también en lo educativo y social. Hace pocos días alumnos y profesores estaban trabajando con estos animales como parte de sus prácticas”, remarcó el administrador.
El establecimiento cuenta con más de 2.000 hectáreas, lo que dificulta la detección y prevención de este tipo de ataques, que suelen ocurrir durante la noche o al amanecer. Según indicaron, en esta oportunidad se habrían observado al menos dos perros, que luego se perdieron rumbo a la zona costera.
Desde la Misión Salesiana volvieron a poner el foco en una problemática de larga data en la provincia: la tenencia irresponsable de mascotas. “El origen de esto está en la ciudad, en los animales que se abandonan o se dejan sueltos. Después se convierten en jaurías y el daño es enorme”, advirtió Hoyos. También reclamó políticas públicas sostenidas en el tiempo, que incluyan castraciones, controles y sanciones efectivas.
Mientras tanto, la institución intenta reorganizar la majada, mover los animales a zonas más controlables y asistir a los heridos, aunque reconocen que las herramientas disponibles son limitadas. “En estas situaciones uno se encuentra con el daño ya hecho. Por eso es clave la concientización y la responsabilidad social”, concluyó.
Fuente: Red 23 Noticias.-